Un tianguis y/o mercado orgánico, es un lugar, en el que se dinamiza el encuentro entre productores y consumidores en un espacio público y de acceso abierto, en donde el productor ofrece alimentos que provienen de sus propias unidades productivas y con un manejo limpio (orgánico) o en transición a ello, y en donde el consumidor encuentra alimentos de calidad y además puede conocer la historia de cómo se produjo el alimento que lleva a casa, así se le pone rostro y se revalora el trabajo que esto implicó.

En México, el Tianguis Orgánico Chapingo fue uno de  los primeros mercados que se crearon dentro de  la comunidad de Chapingo, sede de la más importante universidad de agricultura de México. La iniciativa de Chapingo comenzó con un grupo de personas de la universidad que organizaban cursos y talleres sobre agricultura orgánica, así como sesiones de degustación en las que el público podía probar productos orgánicos.  Luego  se  contactaron  con  agricultores  orgánicos locales  y  organizaron  un  sistema  de  entrega  de  productos orgánicos  para  los  consumidores  de  la  universidad  y  de  las comunidades  vecinas.  En  2003,  el  número  de  consumidores y productores involucrados en el proyecto había crecido a tal punto que los organizadores decidieron pasar de un sistema de orden y entrega al de un mercado completamente funcional (o “tianguis”). Es así como, en noviembre de ese año, se inauguró  oficialmente  el  mercado  de  Chapingo  en  un  local cedido gratuitamente por la universidad.

Actualmente, en el Tianguis Orgánico Chapingo abrimos todos los sábados de 9 a.m. a 3 p.m. y tienemos más de 20 puestos de vendedores participantes. Existe un número cada vez mayor de consumidores que llegan desde las comunidades vecinas y también, en muchos casos, de la ciudad de México, que está a una hora de viaje. Los productos que se ofrecen incluyen frutas y vegetales, carnes, productos lácteos, huevos, productos horneados,  miel,  café,  productos  procesados,  como  jarabes, aceites,  salsas  y  frutas  secas,  productos  biodegradables  de limpieza y de belleza, y artesanías. Además, los consumidores pueden  disfrutar  de  una  comida  de tlacoyos, quesadillas  o tamales y tomar café, chocolate o agua de Jamaica (de la flor de hibisco). El Tianguis no solo ofrece productos a la venta, también posee una pequeña biblioteca con libros sobre temas de agricultura orgánica y ambiental, una mesa de información con libros y panfletos, y un espacio para realizar talleres educativos gratuitos para adultos y niños.

Cabe mencionar que las personas que se encuentran vendiendo fuera de las instalaciones (en la calle) no pertenecen al Tianguis Orgánico Chapingo y pretenden vender sus productos convencionales como productos orgánicos, haciendose del prestigio que la Universidad Autónoma Chapingo le brinda a los productos certificados que realmente pertenecen al tianguis.