Conoce los documentos que nos dan las facultades para poder certificar brindados por el International Foundation for Organic Agriculture (IFOAM) asi como los nombramientos de la Dra. Rita Schwentesius Rindermann y Dr. Manuel Ángel Gómez Cruz como los presidentes del Comité de Certificación Participativa quienes poseen un amplio conocimiento y han realizado exhaustivas investigaciónes sobre las caracteristicas que debe posser una producción orgánica que finaliza en un producto orgánico apto para consumo humano.

 

 

Un desafío importante que enfrentan los mercados orgánicos locales son las barreras económicas y burocráticas que hacen difícil que los productores de pequeña escala obtengan la certificación orgánica. Ello puede hacer complicado obtener del consumidor la confianza en la integridad de los productos que se ofrecen. Como respuesta a este problema, los mercados orgánicos que participan en la red alientan la noción de la certificación participativa, y están trabajando para desarrollar “Sistemas de Garantía Participativa” que funcionen de forma armónica.

Los aspectos clave de estos sistemas son que minimizan la burocracia, no  requieren  de  ningún  pago  por  parte  del  productor  e incorporan un elemento de educación social y ambiental para productores y consumidores. Como paso importante en la certificación participativa en México, la red ha abogado exitosamente para su inclusión en la recientemente aprobada ley de regulación de agricultura orgánica. Como resultado, ahora se puede referir legalmente a los productos certificados  por  medio  de  procesos  participativos  como productos “orgánicos”.

En este contexto las formas para garantizar la integralidad orgánica no puede ser similar al proceso que tradicionalmente se práctica y que es conocido como de “Certificación de tercera parte”, necesario cuando la distancia entre productores y consumidores es tan grande que ninguno de ellos pueden intervenir en alguna parte de la cadena productiva, que en ocasiones suele tener muchos eslabones. Por ello es necesario que participe un tercero que haga el trabajo de inspeccionar las unidades de producción de aquellas personas que quieren vender sus alimentos como orgánicos y en que en muchos casos aspiran a exportarlos.

Para nuestro caso en el que queremos, que productores y consumidores nos convirtamos en actores claves del proceso, creemos que no es necesaria la intervención de una tercera parte, aunque si estamos convencidos que es importante que podamos garantizar la integralidad orgánica de nuestros productos, intentando articular de esta manera relaciones más humanas entre las personas que participan en los tianguis, pero de manera fundamental con la sociedad en general.


Y tenemos la fortuna que la Ley de Productos Orgánicos publicada en el 2006 en el Diario Oficial de la Federación reconozca el proceso de certificación participativa como un modelo de certificación para productos orgánicos adaptado para el mercado nacional.

"Artículo 24.- Se promoverá la certificación orgánica participativa de la producción familiar y/o de los pequeños productores organizados para tal efecto, para lo cual la Secretaría con opinión del Consejo emitirá las disposiciones suficientes para su regulación, con el fin de que dichos productos mantengan el cumplimento con esta Ley y demás y disposiciones aplicables y puedan comercializarse como orgánicos en el mercado nacional.